Revista Freudiana

Freudiana nº 57

septiembre/diciembre 2009


EDITORIAL

Desde su nacimiento, hace dieciocho años, Freudiana se propuso dar cabida a una palabra nueva, y le hizo un hueco entre sus páginas.

La revista ha acompañado los avatares de nuestra Comunidad y de nuestra Escuela, contribuyendo a la lectura de lo particular de su trabajo, aunándolo con lo múltiple de sus voces.

En este número se abre un nuevo apartado orientado hacia el VII Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis: Semblantes y Sinthome.

Con «El arco iris del goce, aún» L. Gorostiza hace del goce opaco del Sinthoma un punto fijo de orientación en la experiencia analítica, que no tiene en el objeto a su última palabra. En «El semblante en la guerra de las clasificaciones diagnósticas» P. Ordoñez muestra como el debate entre realismo y nominalismo encuentra en el valor conferido por el psicoanálisis al semblante, una resolución paradojal.

Así de paradoja les resultan las formulaciones planteadas en los trabajos del apartado Ecos del Pipol. L. M. Carrión y N. Georges en sus artículos se preguntan cómo lograr en ciertos sujetos una nueva inserción. Algo que C. Lotito plantea en relación al trabajo de duelo. En La soledad del Psicoanalista publicamos los interesantes trabajos de M. Álvarez, I. Durand y A. Rodríguez sobre distintos recorridos analíticos, dando cuenta de las trasmutaciones subjetivas, de las diferentes formas de saber hacer con lo real, y de la soledad como producto del propio análisis.

Soledad frente a lo que J.-A. Miller en su curso «Una lectura del Seminario De un Otro al otro» plantea como el enigma central del acto psicoanalítico en dicho Seminario: el deseo del analista.

Deseo inédito, que M. Tarrab en «Estar a la hora de lo real» plantea fruto del propio análisis, en el encuentro de las huellas que han marcado al sujeto, y la decisión de poder ir más allá, hacia lo inédito que abre el camino al pase.

En nuestro apartado sobre Clínica, los interesantes artículos de G. Briole «La mirada del padre» y de P. Foz «Los embrollos del semblante» dan cuenta de la articulación en la experiencia analítica de la dialéctica entre sentido y goce. L. Ramírez en «El síntoma escolar» plantea el síntoma de la escuela como institución, y el síntoma del niño como sujeto. En Lecturas, Rosa-Alba Zaidel reseña los dos primeros tomos de Conferencias Porteñas de J.-A. Miller; en las que ubica el momento en que «una odisea comenzó: la enseñanza de J.-A. Miller después del fallecimiento de Lacan»,

Del ciclo de conferencias Eso que llamamos inconsciente de la Biblioteca del Campo Freudiano de Barcelona, publicamos la conferencia de M. Bassols en la que plantea la obra freudiana «La interpretación de los sueños» como el mejor ejemplo de una investigación sobre lo más íntimo del sujeto de la ciencia. En el límite de lo que el sujeto no quiere saber.

En el apartado de Investigación, D. Cena en su artículo «La belleza convulsiva. Histeria, feminidad y surrealismo» nos muestra la influencia del psicoanálisis en los surrealistas, quienes hacen de ciertas formaciones del inconsciente herramientas para la creación artística que envuelve el límite entre ficción y real.

Freudiana acoge entre sus páginas reflexiones y elaboraciones de muchos autores.

La escritura es para Lacan «el borde del agujero en el saber», donde la letra inscribe el litoral, el borde de todo saber posible.

Jugamos con el vacío, rozando letras que disuelven lo que da forma y articulando significantes, semblantes que permiten un efecto de lectura.

Gabriela Galarraga
g.galarraga@urovirtual.net