Revista Freudiana

Freudiana nº 58

enero/abril 2010


EDITORIAL

Una frase nos ha orientado en la elaboración de este número, la frase que a forma de llamado, Lacan eligió para la portada de la revista de su Escuela: «Tú puedes saber lo que piensa la Escuela freudiana de París».

Freudiana siempre ha sido una revista hecha entre todos, pero en esta ocasión, más que nunca. La revista acoge entre sus páginas algo muy valioso: la contribución de colegas al debate de la ELP sobre la Escuela Una y el Pase.

M. Bassols en su texto De cerca y de lejos, plantea la pregunta» ¿Hacia donde se mueve hoy la ELP?».

Como salida a la inercia, A. Calderón de la Barca Sobre el silencio y el síntoma de la ELP, propone el trabajo de elaboración, trabajo de Escuela y C. Cuñat: Una interpretación disonante, es decir, la que desvela la relación sintomática, «el uso de goce que cada uno hace de la Escuela y sus semblantes». A~o planteado en El psicoanalista sobre-pasado.

M. Montalbán aborda la forma en las que distintas sedes y comunidades se articulan como Un pequeño laboratorio de Escuela-Sujeto.

S. Eldar en su texto Un deseo lacaniano, plantea la interpretación a la Escuela apuntando al lugar vacío de sentido que prepara la vía del acto.

De la política al acto, G. Ribera se pregunta qué política para una Escuela de analizantes, Escuela, carteles y pase de P Heffes hace referencia a los dispositivos constituyentes de una Escuela

G. Alfonso habla del deseo que anima el pase como el deseo que hace vivir la Escuela, en La vivificación, del deseo de Pase. Lo que José Rubio aborda en El pase y lo nuevo.

EI Inventario no exhaustivo de las cuestiones que me planteo sobre el pase de N. Jaudel da cuenta de los puntos más candentes de la política del psicoanálisis.

En el apartado sobre El Pase, P Tassara desde Una posición analizante relata su interesante experiencia como pasadora y pasante.

En Algunas puntuaciones sobre el deseo de pase, S. Eldar habla del pasador, separado de la demanda de sentido y poroso a lo real.

J.R. Ubieto en Varite de los testimonios y momentos de la experiencia analítica: la perspectiva del pasador, plantea el pase como el encuentro con el goce opaco del sinthome y la satisfacción del final de análisis. Algo que para A. Fuentes en Sobre la satisfacción del final de análisis, es el signo del sujeto confrontado con el inconsciente Real. Llegamos así a la articulación entre El fantasma femenino y los semblantes y el final de análisis, en el que A.L. Lutterbach, «se deja tomar por los textos, haciendo de su parloteo, una escritura».

Algo legible para E. Berenguer, en esa huella singular que lo real del síntoma deja al «deformar los semblantes que lo rodean».

Nuestra orientación y la nueva Carte du Pays deTendre abre el apartado Semblantes y Sinthorne, binomio que la psicosis interroga, como hace constar E. Castro en Semblantes y pSICOSIS.

J.A. Rodríguez Ribas nos habla del Cuerpo: inconsciente. Elogio de la presencia. En Variantes del querer en la superficie del gusto V. Cocooz plantea la flexibilidad que aporta al analista la operación analítica estructurada a partir de la no-relación.

En La Orientación Lacaniana, J.-A. Miller esclarece cuestiones clínicas al hablar del Efecto retorno sobre la Psicosis Ordinaria, planteada como una categoría clínica lacaniana.

A. Rodríguez reseña Para una izquierda lacaniana, sugerente libro sobre la política del Psicoanálisis.

Gabriela Galarraga
g.galarraga@urovirtual.net