Revista Freudiana

Freudiana nº 42

septiembre/diciembre 2004


EDITORIAL

Los efectos del discurso del Otro sobre la constitución de la subjetividad tienen para la clínica lacaniana una importancia fundamental.

En el Seminario «El Reverso del Psicoanálisis» Jacques Lacan afirma: «Lo que estoy desarrollando actualmente con el nombre de discurso del amo motivaba ya la forma en que abordé la angustia».

La idea de que el sujeto moderno vive expuesto de modo particular a la angustia está presente en su enseñanza desde el inicio, los efectos del discurso capitalista sobre la subjetividad moderna se subrayan en su escrito de 1936 sobre la familia.

La decadencia de la imago paterna es señalada por Lacan como uno de los factores decisivos que permitieron la aparición del psicoanálisis. El neurótico moderno, el angustiado que padece una «nerviosidad» que no encuentra el sosiego, es también el tema de uno de los textos iniciales del fundador del psicoanálisis.

En 1938 esa nerviosidad recibe el nombre «malestar en la cultura», afecto mediante el cual se vivencia en cada sujeto las exigencias de lo que Freud denomina el superyó cultural. Ya en 1954, cuando Lacan se refiere a la cultura occidental la denomina la civilización del odio. Los cincuenta años transcurridos desde el Seminario sobre los Escritos técnicos de Freud no desmienten un ápice dicha concepción. El incremento acelerado de la violencia, la pauperización y rapiña a la que son sometidas vastas zonas del planeta, la emigración forzosa de masas, la caída de las instituciones que garantizaban cierta protección social, la degradación de la enseñanza, la introducción de la ideología de la rentabilidad en la salud mental, y en todos los ámbitos humanos, son algunos de los efectos de la cultura de la globalización. Dichos efectos nos muestran que la Viena revueltadel imperio austrohúngaro en la que nació el psicoanálisis, era sólo un eslabón de un proceso más vasto que se extendería por todo occidente.

Lo que Freud vislumbró como un peligro que se cernía sobre la cultura: « la miseria psicológica de las masas» ya no se limita a la situación de un solo país, su espectro se ha extendido globalmente.

Como indica Jacques-Alain Miller, asistimos en la clínica contemporánea al frenesí del no todo, a patologías donde se destaca lo ilimitado de la serie, a la pluralización del S1 y a su pulverización.

La clínica clásica, nos enseña sin embargo, que la ruptura salvaje del ideal deja al sujeto expuesto a la angustia y al pasaje al acto.

El psicoanálisis se enfrenta hoy precisamente a la aparición de nuevas patologías en las cuales no está en juego lo reprimido sino la problemática del desenganche del Otro, del goce y de la angustia. Porque la angustia -que paradójicamente ha desparecido de los manuales DSM-, es lo que amordaza hoy al sujeto de nuestra sociedad contemporánea.

wernicen@inicia.es
Daniel Cena