Revista Freudiana

Freudiana nº 31

enero/abril 2001


EDITORIAL

En 1783 Kant responde a la pregunta ¿qué es la Ilustración? del siguiente modo: “La Ilustración es la salida del hombre autoculpable de su minoría de edad. La minoría de edad, significa la incapacidad para hacerse servir del propio entendimiento sin la guía del otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando su causa no reside en la carencia de entendimiento, sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de él sin la guía del otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento’, he aquí el lema de la Ilustración.”1

F. Leguil, en un artículo que publicamos en este número, a la pregunta por la mayoría de edad de una persona responde, que ser mayor no es una cuestión de madurez o evolución, sino de tener el valor (otro distinto al kantiano) de abordar lo que horroriza a cada uno y que se refiere a las condiciones de goce más secretas.

Y es precisamente el goce, lo que desestabiliza el programa de la Modernidad y de todo proyecto ilustrado -tal como Freud constató (pulsión y Urverdrängung, son los nombres freudianos de lo éxtimo del sujeto)- para sorpresa y consternación de sus promotores. Es en ese punto que Lacan toma “la razón desde Freud”, para dar a lo real un estatuto primordial. Freudiana, presenta en este número y en su deseo por renovarse, un Dossier sobre las relaciones entre el psicoanálisis y la modernidad, que se inicia con las exhaustivas respuestas de tres psicoanalistas (J. Alemán, E. Berenguer y E.Paskvan) a tres preguntas que la redacción de Freudiana les planteó sobre dichas relaciones, y que continúa con el excelente trabajo de F. Leguil. Las preguntas kantianas de la Crítica de la Razón Pura son tomadas por C. García para una revisión de la autonomía del sujeto moderno, considerada a partir del goce del síntoma como partenaire del sujeto. Las condiciones de posibilidad de una clínica psicoanalítica de la toxicomanía -paradigma de las “operaciones salvajes del síntoma” en la sociedad actual- son planteadas por E. Cuilañá. I. Zavala, en un extracto de un capítulo de su último libro, El rapto de América y el síntoma de la modernidad, comentando las paradojas de las consignas de la modernidad y M.Cruz, al considerar que el psicoanálisis sitúa al hombre moderno frente al retrato de ser efecto de sus propias narraciones, muestran su visión del tema desde la teoría literaria y la filosofía contemporánea. Los apartados de “Clínica” y “El aposento de los libros” forman parte, en esta ocasión, del Dossier. Síntomas de la modernidad, una mujer que acude al análisis para adelgazar, un niño que vive tutelado en un centro residencial y que pone en dificultades la acción educativa con su agresividad. La orientación de las analistas que les atienden, apuntando a separar los lazos causales que llenaban de sentido el síntoma, M. Bosch, diciendo no a ocupar el lugar del Otro intrusivo, S. Brignoni. El último libro de J. Alemán, Lacan en la razón posmoderna, es comentado por X. Ciner, como un texto que explora la cartografía del malentendido fundamental entre filosofía y psicoanálisis.

Los grandes asuntos de la Escuela hoy son también considerados: La Escuela Una, éxtima en tanto alojada en lo más íntimo de cada Escuela y el deber ético de hacerla existir en el discurso, como plantea L. D’Angelo; lo fundamental que es para la formación del analista la práctica del control, es lo que nos enseña J-C. Razavet a partir de un control con Lacan, en el que se apunta a lo imprescindible del mantenimiento de la distancia entre el 1, que el analista es llamado a encarnar y el a; del uso del AE como más-uno, convertido en menosuno por agotamiento, al buen uso como éxtimo que descompleta. E. Laurent

En esta orientación publicamos bajo el título La extimidad del pase, cuatro interesantísimos trabajos -presentados en París en las Jornadas de los AE de octubre de 2000- que recorren las relaciones entre lo íntimo y lo éxtimo: P. Monribot sitúa como función esencial de la extimidad, objetar el desmentido siempre al acecho; M-H. Brousse y D. Laurent se interrogan sobre una respuesta particular de lo real: el estrago. Real clínico que exige del analista un tratamiento estructural; M-H. Roch toma el sentimiento como eje en su investigación sobre el nudo borromeo que forman cuerpo, semblante y goce.

Eugenio Díaz Massó

Notas

1 1. l.Kant, “¿Qué es la Ilustracion?”, en ¿Qué es la Ilustración? por Kant y otros, Tecnos, Madrid,1988,p.9.