Revista Freudiana

Freudiana nº 22

enero/abril 1998


EDITORIAL

Decía Lacan hace más de veinte años, en su tercer discurso en Roma, que si bien el advenimiento de lo real no depende en absoluto del analista, no obstante el discurso del analista depende de lo real y tiene por misión hacerle frente. También dijo allí que la angustia es el síntoma tipo de todo acontecimiento de lo real. La angustia es, sin duda, el fenómeno moderno y las nuevas y plurales formas de subjetividad convocan al psicoanálisis. Jacques-Alain Miller, a partir de la enseñanza de J. Lacan, ha nombrado a la época actual como aquella en la que el Otro no existe. Los llamados síntomas contemporáneos dan cuenta del malestar de nuestra cultura; el ideal no es más el organizador del estilo de vida de los sujetos y esta cuestión da como resultado ese particular extravío en la subjetividad de nuestra época.

La pregunta por la problemática del amor y el deseo en la época actual, de cómo se anudan, se embrollan o desanudan las parejas contemporáneas tiene que ver con que el Otro falte en el amor. Nuevamente en La Tercera, dijo Lacan que “en cada uno hay algo que se ama más aún que a su imagen”, y es partiendo de esta frase que en el Curso 96-97 J.A.Miller planteó que el partenaire fundamental del sujeto no es el Otro, como persona o como lugar de la verdad, sino por lo contrario, que el partenaire del sujeto es el síntoma.

A partir del sintagma promovido por Miller; el partenaire-síntoma y su desplazamiento con relación a las parejas contemporáneas, hay una cita a cumplir con el presente, un llamado al debate y la investigación en julio de 1998, en Barcelona.

Si Salvador Dall, como explica en su trabajo la presidenta del X Encuentro, había expresado su admiración por Freud, otro magnifico artista contemporáneo, Pablo Picasso, expresó la suya por la ciudad en la que de joven vivió y estudió y a la que siempre amó. Así el 12 de enero de 1936 escribió: “Barcelona la bella y la lista en donde yo dejé tantas cosas colgadas al altar de la alegría que ahora mezclo de un poco del color del cuello del palomo de la melancolía”.

Con entusiasmo se prepara Barcelona para los debates que nos esperan.

En este número FREUDIANA presenta por primera vez en castellano una conferencia introductoria al Seminario XI pronunciada por J.A. Miller, dirigida a un público de habla inglesa y llevada a cabo en el Hospital de Sainte-Anne de París. En ella y fundamentándose en el prefacio de la edición inglesa escrito por J. Lacan en 1976, muestra Miller a partir del desarrollo fragmentario de un caso, el descubrimiento por un sujeto de un rasgo por medio del cual el sinsentido de su condición erótica consigue revelarse. Una demostración de cómo el inconsciente real está fundamentado en lo imposible.

Rosa Calvet dentro del mismo apartado escribe sobre el X Encuentro y acerca de las relaciones de Salvador Dalí con el psicoanálisis.

En el apartado “Enseñanzas de los AE”, las tres ponencias presentadas por los AE provenientes de América, uno de Brasil y dos de Argentina, describen con particular claridad el momento de atrauesamiento, el destino cómico del objeto y la diferencia entre el pase en la cura y el pase en el dispositivo.

La clínica de la neurosis nos muestra los destinos del síntoma y en el apartado “Lecturas y conceptos”, temas como lo real del grupo, el padre real y el resto diurno con relación al significante de la transferencia.

Completan el volumen reseñas sobre dos libros de particular interés para nuestra comunidad psicoanalítica

Alicia Calderón de la Barca