- Hamlet (I), Jacques Lacan
- Bordear el vacío. Entrevista con el pintor Guinovart, Alicia Calderón de la Barca, Shula Eldar
- El escritor y su objeto: la creación como aventura. Entrevista con la escritora Cristina Fernández Cubas, Alicia Calderón de la Barca
- Las Meninas de Velázquez. La topología de los Tres Planos, Bernard Nominé
- Variaciones sobre el Edipo, Vicente Palomera, Luis Solana
- Los nombres del sujeto, Xavier Esqué Los casos clínicos sólo están disponibles en la versión en papel
- Hector: el alumno y el sujeto inconsciente, Josep Maria Alcañiz Los casos clínicos sólo están disponibles en la versión en papel
- Cuerpo y organismo en un caso de psicosis, Elvira Guilañá Los casos clínicos sólo están disponibles en la versión en papel
- El aposento de los libros, Clara Bardón, Alicia Calderón de la Barca, Ana Cañedo, Daniel Cena, Liliana Montenaro, María Rosa Roca Romalde, Jose Ramón Ubieto, Antoni Vicens
Las siete lecciones de Jacques Lacan sobre Hamlet (pertenecientes a su seminario de 1958-59 sobre El deseo y su interpretación) ocupan un puesto singular en la serie de su enseñanza. El año anterior, Lacan había estado explorando la realidad fálica del inconsciente (seminario de 1957-58 sobre Las formaciones del inconsciente). En efecto, allí donde surge una significación nueva para el sujeto, venida de sus sueños, de sus actos fallidos, de sus chistes y también de sus síntomas, allí mismo el falo la recoge a la vez que presenta el límite en el cual todo aquello que desborda como goce sería enjugado. En la enseñanza de Lacan no hay vuelta atrás sobre la primacía del falo en lo que respecta a la significación; pero de la clínica de la perversión extraería (seminario de 1959-60 sobre La ética del psicoanálisis) las razones del sujeto para prescindir (verleugnen) del falo y hallarse en la cosa acaso sin porqué.
Pues bien, las lecciones sobre Hamlet ocupan un lugar de gozne en esa transferencia del interés de Jacques Lacan. Sigmund Freud había dejado en reserva una segunda versión del Edipo, la que se hallaría estructurada en el Hamlet de William Shakespeare; Lacan siguió la indicación apuntada por Freud y se apoyó, para el viraje de su enseñanza, en un impresionante análisis de Hamlet.
Edipo fue rey; pero Hamlet jamás llegaría a heredar la corona. Edipo fue el rey caído que pagó con sus ojos la lucidez; Hamlet pagó con la vida el haber visto la apariencia del rey: The king is a thing. La cosa, a la cual Freud apunta con el dedo, Lacan la nombra en el instante atónito de la boca abierta: a. No más que eso, pero con ello una renovación capital en la clínica psicoanalítica.
En este número, Freudiana, además de felicitarse por la ocasión de publicar Las lecciones de Jacques Lacan sobre el Hamlet de William Shakespeare, presenta algunas muestras de esa clínica. Xavier Esqué, Elvira Guilañá, Josep Ma Alcañiz, se exponen en sus casos.
Sin duda, sigue siendo una pregunta freudiana la de cómo pueden los creadores artísticos hallar en sus obras esos mismos resultados que el psicoanálisis obtiene con tanto trabajo. Shula Eldar y Alicia Calderón de la Barca fueron a preguntárselo al pintor Guinovart y a la escritora Cristina Fernández Cubas. Por su parte, Gerard Nominé demuestra que sobre Las Meninas de Diego Velázquez no todo está dicho. Vicente Palomera y Luis Solano exploran lo que hay implícito en una interesante carta de Sigmund Freud a un destinatario desconocido.