- Del superyó a la voz como objeto a-fónico II, Jacques-Alain Miller
- La angustia del analista, Antoni Vicens
- El “caldo” del lenguaje, Lucía D’Angelo
- Del aburrimiento y de la alegría, Erick González
- Acerca de la presencia ausente de Nusch Éluard y el narcisismo del deseo, Miriam Chorne
- Una lectura de Kant con Sade, Félix Rueda
- La posibilidad del inconsciente en las curas actuales, Patrick Monribot
- (a)fecto y S1. En el entorno del nudo del síntoma, Enric Berenguer
- Lógica femenina. Afecto y amor, luego del final de análisis, Gabriela Medin
- La desaparición forzada de menores bajo una perspectiva psicoanalítica, Irene Domínguez
- Del borde del no saber. Entrevista con Neus Roig, Andrea Freiría, Julián Gea, Fernando Juárez
- Lo real desbocado, Andrés Borderías
- Residuos a la deriva: el exceso irreciclable del discurso capitalista, Inés García
- Las enfermedades del padre. Pastora, Laura Canedo Los casos clínicos sólo están disponibles en la versión en papel
- Capitalismo y pulsión de muerte, de Byung-Chul Han, Fernando Juárez
Mientras terminábamos este número y estábamos redactando el editorial, nos llegó la noticia del fallecimiento de nuestra querida Hebe Tizio. La dimensión de su pérdida, el vacío que nos deja nos produce una enorme tristeza.
La tristeza, ese afecto, entra pues de manera brutal en este número que, justamente, lleva por título (a)fectos.
Un recorrido por los artículos nos muestra ese “afecto que no engaña”, la angustia. Antoni Vicens escribe acerca de ese afecto, angustia que el analista, dice, no debe confundir con su deseo. Y que nos vuelve insomnes “frente a los fracasos de la función del sueño” nos recuerda Lucía D’Ángelo de la tesis de Freud.
Siguiendo el recorrido de nuestra revista, más allá de la angustia, aparecen otros afectos: el aburrimiento, la alegría, el pánico y el dolor. Desde distintas perspectivas, llegamos a textos que nos hablan de los diversos afectos que irrumpen en los seres hablantes.
Los afectos nos cuestionan, porque ¿cómo abordar la clínica hoy cuando esos afectos son sin palabras, son emergencias de goce? La conferencia que Patrick Monribot dio en Barcelona y que publicamos en este número nos orienta acerca de la posibilidad del inconsciente en las curas actuales.
Y también los afectos surgen en los testimonios de pase, ¿qué trasmutación de los afectos al final del análisis? ¿Cómo se transforman a partir del recorrido analítico? Los textos de los AE dan cuenta de estas metamorfosis.
Recordando a Hebe, que escribió en el número anterior de nuestra revista, aparece otra respuesta: “El momento del pase me liberó del síntoma del agobio y posibilitó un largo tiempo de conclusiones. Un segundo giro a partir de ver eso de lo que estaba cautiva permitió salir de la “cárcel del goce”. Apareció así una nueva modalidad en relación con el saber, una suerte de relectura sin la premisa que fijaba siempre la misma interpretación.”
Incluimos en este número un apartado que llamamos El analista ciudadano, en el que hay artículos que están vinculados a la relación de los psicoanalistas con la ciudad, con aquellas lecturas o intervenciones que nos conectan con el mundo en el que vivimos. El analista ciudadano: el que elabora un texto acerca de las consecuencias de los efectos de la ciencia, el que se preocupa por los efectos del capitalismo en el planeta y aquel que se pone a conversar con los otros de la ciudad, como, por ejemplo, el trabajo de Irene Domínguez “Desaparición forzada de menores bajo una perspectiva psicoanalítica”, que nos abre a una verdad silenciada en nuestro país: la del robo de bebés. Trabajo ejemplar también en el sentido de crear un espacio de colaboración con el Observatorio para las Desapariciones Forzadas de Menores, a cuya presidenta entrevistamos, entrevista a la que pueden acceder desde nuestra revista.
Si el fallecimiento de Hebe Tizio nos empujó a reescribir este editorial, es su recuerdo el que nos orienta a seguir trabajando, estudiando, abriendo espacios de conversación con otros. Y tomamos sus palabras, de un texto publicado en el número 83 de Freudiana, a manera de homenaje.
“Se trata de distinguir la acción lacaniana y acto analítico. La acción lacaniana es efecto del discurso analítico que se dirige al Otro social generando las condiciones para intentar tocar algo del sujeto y su goce. En este sentido hay una relación entre ambos, pero hay que diferenciarlos; se trata de graduar la potencia del discurso analítico, en este caso, fuera del dispositivo.”
Graciela Esebbag Directora de Freudiana